Yo vivo sin garrapatas
Martes, 30 Enero 2024 04:22

Entretelones ......................... Percepción .......................

Quieren DAR MÁS
Doble moral panista
Limpieza en casa

Samuel Valenzuela

A como andan las cosas en México y en Sonora, urge una estrategia de sensibilización para empatar los porcentajes a la baja de la incidencia delictiva y eventos de alto impacto que arrojan mediciones oficiales con la percepción social de inseguridad.

Mucho revuelo causó el editorializado material publicado en primera plana y como nota principal El Universal. Primero la obligada respuesta y aclaración a manera del ejercicio de derecho de réplica por parte del gobierno estatal y luego el posicionamiento de integrantes de los Comités Ciudadanos de Seguridad Pública de Sonora y su similar de Hermosillo.

En resumen, quienes integran dichos organismos que a nivel estatal encabeza el exfuncionario de la administración de Guillermo Padrés, Marco Paz Pellat, reclaman la no coincidencia con el material publicado; informan de la reducción del 27 por ciento de homicidios dolosos durante los dos últimos años y la reducción de la percepción de inseguridad en Hermosillo, Nogales y Cajeme.

Derecho de réplica.

“Consideramos que parte de este logro se debe a la labor del Gobernador del Estado y del (SIC) Secretaria de Seguridad Pública, quienes han liderado de manera constante los esfuerzos en este ámbito”, reza el comunicado sin citar sus nombres en el texto, en el que también se destacan los niveles de inversión extranjera directa, lo cual ha impactado de manera muy favorable en el proceso de reducción de la inseguridad.

Por supuesto que no pretendemos debatir con expertos ni rebatir datos de tan altas instancias dedicadas a mediciones de opinión pública, pero como decíamos en el primer párrafo, resulta urgente implementar estrategias de reforzamiento de la confianza y certidumbre ciudadana para que estas sean acordes a los resultados de las encuestas.

De entrada, nos resulta temerario asegurar que María Dolores del Río lidera los buenos resultados o logros alcanzados hasta ahora, pero coincidimos en que fue sesgado y unilateral el manejo del material publicado, aunque por otra parte como que no fue muy acertado alardear que en Ciudad Obregón la percepción de inseguridad bajó del 89.2 por ciento al 85.1 por ciento.

Lo cierto es que los números y porcentajes de noviembre o de diciembre pasado se moverán sustancialmente hacia arriba dados los últimos acontecimientos; en Ciudad Obregón siguen imparables las ejecuciones diarias; las fosas con casi 60 cuerpos en El Choyudo; los 12 gatilleros muertos en la carretera a Bahía de Kino; la balacera en antro de Hermosillo, la abierta presencia de convoyes de narcos en la región del desierto de Altar, deberán dejar marca en las mediciones del corto plazo.

Marco Paz Pellat.

Miren, hace unos días se nos ocurrió dar una vuelta por carretera hacia Bahía de Kino solo para tocar base y ya. Ya casi al llegar a Hermosillo nos topamos con vehículos a gran velocidad y por supuesto nos sobresaltamos, para luego ser debidamente enterados que por poquito nos tocó estar en el momento y el lugar equivocados.

La percepción de inseguridad o a la inversa se construye fundamentalmente vía la comunicación oral, alimentada por hechos en los entornos, redes sociales, la presencia y credibilidad hacia instancias de gobierno, para en conjunto manifestarse como certidumbre o incertidumbre en sectores de la sociedad y en regiones de la entidad.

Cómo interpretar entonces las recomendaciones generalizadas de en lo posible no transitar de noche por muchas carreteras de la vasta zona rural de Sonora y en tramos de la red federal; cómo interpretar la ansiedad de padres de familia porque hijos e hijas salieron de party y no contestan el celular; cómo interpretar el estado de ánimo de quienes de lejos o de cerca han escuchado las balaceras por esa interminable disputa territorial entre bandas criminales; cómo creer la baja de homicidios si como se infiere por hallazgos de fosas clandestinas, muchos se perpetran en silencio y en privado.

Como contrapeso está la certidumbre que ofrece la proximidad de unidades policiacas y sustancial reducción de los tiempos de atención como ocurre en Hermosillo; la aplicación efectiva de la fuerza del Estado como fue el caso de los hechos sobre la carretera a Bahía de Kino, así como detenciones de los llamados objetivos prioritarios y sobre todo, la baja en delitos patrimoniales y del fuero común, como factores que abonan a una percepción ciudadana de mayor seguridad, aunque basta un evento de alto impacto para revertir dicha percepción.

María Dolores del Río.

En fin, buena la reacción y respuestas desde Sonora al manejo de El Universal, aunque los hechos en antro capitalino la madrugada del domingo muestran cómo el ejercicio del derecho de réplica puede ser rebasado, cuando, además, el sangriento evento en el Jakarta está dando mucha tela de donde cortar.

Por cierto, contrastante el gesto adusto y severidad de las declaraciones de la directora de alcoholes Christina Caballero de la Rosa, al informar de la cancelación definitiva de la licencia de dicho establecimiento, con la festiva celebración captada en video de ella misma en sus instalaciones en fecha indeterminada.

También sugerentes las declaraciones del fiscal Gustavo Salas Chávez al informar que los gatilleros perpetradores de la agresión contra los ahora muertos y heridos, ingresaron al antro por puerta especial con apertura desde adentro y que las cámaras de video en el interior no fueron encontradas.

Gustavo Salas Chávez.

En todos esos eventos los primeros respondientes son policías municipales y es normal ser aportadores de datos para la investigación a cargo de la AMIC, y en este caso no es distinto, resultando un dislate el que se pretenda responsabilizarlos por la ausencia de cámaras de video en el interior, dado que, si hubo alguien que les abrió la puerta a los matones, bien pudo también eliminar esos equipos o hacerlo los mismos perpetradores.

Pues ya se verá, pero por lo pronto es evidente la estrategia de protección en torno a la titular de alcoholes, igualito como en el caso de la tragedia en San Luis Río Colorado por la operación irregular de un tugurio de mala muerte.

No hay que descartar la calaña con fines de demeritar el trabajo de Antonio Astiazarán por la inferencia de la participación de policías municipales en el tema de los videos desaparecidos y así procurar compensar el profundo descrédito de quien perfilan como eventual adversaria si va por la reelección, o sea, darle un canillazo a doña Lola del río seco.

Por lo demás, ni chanza le dieron a Macario Carrillo de calentar asiento como dirigente estatal de MORENA en Sonora y apenas agarraba vuelo, Julio César Navarro entra al quite como delegado en funciones de presidente estatal de ese partido.

Julio César Navarro.

Sabe si sea muestra de inestabilidad, pero desde el 2021 el partido oficial ha visto pasar por su dirigencia al ahora diputado Jacobo Mendoza; al ahora secretario de gobierno, Adolfo Salazar Razo; a la apodada Rayito Gaytán, a quien le perdimos la huella; a David Mendoza Rivas, ahora titular de la CECOP y también presidente del Consejo estatal de esa organización política; a Carrillo, y ahora al ahora ex oficial mayor del Congreso del Estado, aunque a lo mejor se nos pasó alguien.

Se nos figura que ese relevo obedece a que el joven Macario irá como candidato a una diputación local, al igual que la Rayito, en tanto que en el Congreso del Estado una dama cuyo nombre desconocemos queda como encargada de despacho mientras que la mayoría oficialista espera instrucciones desde el Poder Ejecutivo para nombrar al nuevo Oficial Mayor.

Y vaya el dislate el de la alcaldesa de Carbó, Lenika Plascencia al publicar una esquela por la muerte de uno de los hombres asesinados en el Jakarta, a quien se le menciona como jefe de plaza de ese municipio, aunque como ya es usual, nada pasará porque ya se perdió la capacidad de asombro.